26 de febrero de 2010

Una expriencia religiosa

Ya no me acuerdo bien como “decidí” o “acepté” ir a catecismo, tomar la primera y segunda comunión. Muchas nenas lo hacen más que nada por la fantasía de parecer un angelito por un dia, elegir vestido con tu mamá, el peinado, la fiesta, etc. Otro pensamiento que se te cruza por la cabeza es la plata que te van a regalar por dar ese paso tan importante en la vida de un católico.

Porque, no seamos hipócritas, ¿qué nena de 9 años tiene verdadera fe en todo el asunto?

Yo elegí el vestido con mamá, lo diseñó y lo hizo mi tía abuela, como todos mis vestidos, me hice un peinado cholulo que por supuesto se me desarmó antes de llegar a la iglesia, hecho que se explica por el lacio de mi pelo, me imaginé el dia del evento y lo soñé con ansias. Me acuerdo haberla pasado muy bien en catecismo, porque tenía de compañero al que en su momento era mi mejor amigo, un pibe sin ningun drama para hacerte reir.



Llegado el dia, me acuerdo que me levanté bastante temprano, mi mamá empezó a peinarme y vestirme. Un rato después yo había quedado con un peinado maravilloso, una camiseta blanca que iba por debajo del vestido, bombacha y medibachas blancas, y por supuesto, los benditos zapatos. Asi estaba, a medio vestir, cuando mamá se dio cuenta de que mi hermano y mi papá apenas estaban despiertos. Tenía que ocuparse de ellos, y yo…tenía que hacer tiempo.

Hacía poquito que había aprendido a andar en bicicleta, y bastante tarde era en mi vida para ello, entonces, tenía que aprovecharlo siempre que pudiera. En ese momento no se me ocurrió mejor idea que agarrar mi bici playera gris, y dar unas cuantas vueltas por el fondo de casa. Así, a medio v

estir de princesita.



Por supuesto, como era de esperarse, cuando mamá me vio, puso el grito en el cielo.

Por suerte nada se manchó, pero yo me había portado mal.

El recuerdo más marcado que tengo de mi primera comunión, es haber llegado a la Iglesia, con unas estresantes ganas de seguir andando en bici. Por suerte ahí estaba Lucas, que remediaba todo mal humor. Hoy, atea y sin pudor, me rio del asunto.


Es bastante curioso, como desde chicos nos vemos obligados a hacer ciertas cosas en ciertos momentos, en vez de otras que nos llaman más al placer.


Primero es la escuela, quizás el cumpleaños aburrido de algun pariente lejano, inglés particular, hacer tiempo en reuniones de padres, irte a dormir a la casa de Tia equis. Ahora de grandes, sigue siendo la escuela, a veces la facultad, un trabajo mal pago, una reunión con tus suegros.

Siempre hay momentos en los que nos gustaría estar haciendo otra cosa, quizás algo tan simple como reirse mirando la tele, o abrazar a un amigo por el simple hecho de que lo es.


Tarde o temprano, uno cae en la cuenta de que a veces, hay que escucharlos menos, y escucharse más.

3 Blablas:

Jason dijo...

"Otro pensamiento que se te cruza por la cabeza es la plata que te van a regalar por dar ese paso tan importante en la vida de un católico"

Por eso mismo la quise tomar yo, pero por suerte nunca lo concreté jaja.

Beso grande, Paz :)

Luz dijo...

A mi si me gusta.
Me gusta mucho de hecho.

Me gusta lo que quisiste decir (y que seas atea) (y que seas mi amiga).

Me gusta que mi madre haya hecho énfasis en algo parecido en una charla que tuvimos ayer. "Tenés más ganas de irte a Brasil con tus amigas el verano que viene, que de empezar la carrera".

Puede ser, aunque sea un tanto (demasiado) infantil.
¿Cuándo uno no tiene muchas más ganas de hacer algo que te da un placer impresionante, a algo que te estresa y no disfrutas como te gustaría a vos, sino como le gusta a los que te mantienen?
¿No?

Pero tampoco es tan así como dijo ella. Se fue un poco al carajo.

Quiero que sepas, que todo eso que dijiste al final, lo pienso cada día de mi vida. Y así uno sufre más jajajajaja Pero sabe, al menos, que no acepta el famoso dicho "así es la vida", y se conforma con todo lo que no le gusta.

Bueno, nada.... Te quiero, jajaja. :)

Manuela Fernández y Mayán dijo...

"Ni Boca Juniors, ni River Plate... somos la banda de Jesús de Nazaret"

era lo único que quería decir...
lo demás, lo sabés

Publicar un comentario